miércoles, 28 de agosto de 2013

El sexo compartido siempre es mejor...o eso dicen

Una mujer tiene sexo todos los días del año como terapia para superar sus complejos (MSN Noticias)

Por fin una noticia alegre, positiva, feliz. Y está relacionada con el sexo. Será casualidad, todos sabemos (al menos los que somos gente de bien) que el sexo es algo sucio y pernicioso. Un vicio.

Y la protagonista de la noticia desde luego le ha cogido el gusto al tema (nunca mejor dicho). Tras 3 embarazos se sentía insegura con su cuerpo, por lo que llevaba mucho tiempo sin tener relaciones con su marido que ni siquiera la podía ver desnuda.

Problema personal y de pareja que esta buena mujer decidió resolver con un método drástico. Nada de refuerzo positivo gradual, terapia matrimonial, libros de autoayuda. Solución: tener sexo con su marido todos los días del año.

Como ser vegano y un buen día decidir que durante un año te alimentarás a base de carne roja de 500 gramos vuelta y vuelta. Un placer increíble, pero el organismo puede resentirse.

Pero no se quedó ahí, además compartió su experiencia a través de un blog. Todo muy limpio, no es que pusiera vídeos caseros de su marido y ella jugando a “El fontanero y su llave inglesa”, ni subiera a Instagram fotos de los dos enfrente del espejo, de esas que están de moda, montándoselo a lo perro.

Hay que añadir a su favor que además de cumplir el objetivo, lo que sin duda habrá ayudado a resolver su problema de autoestima, ha tenido el detalle de practicar diariamente sexo sin cambiar de pareja. Porque oye, todos los días retozando con el mismo se puede hacer algo repetitivo, sería comprensible que la mujer quisiera un poco de variedad, por cambiar simplemente: nuevas técnicas, posturas distintas, mejores prestaciones. Casi mejor que no lo hiciera, las comparaciones más que odiosas pueden ser desalentadoras.

Si ella merece un reconocimiento por su valentía y por las ganas de mejorar su vida, no debemos olvidar a ese actor secundario, héroe anónimo para la mayoría, pero no para mí: el marido.

Seguro que todos los lectores masculinos al leer la noticia habéis pensado lo mismo, “todo un año mojando sin excusas, sin “esta noche no, me duele la cabeza”, que tío con suerte, ojalá lo pillara yo, pero con una tía de las del Playboy”.

Ese hombre enamorado, infeliz por no poder disfrutar en plenitud del amor conyugal por el problema de su mujer, sin dudarlo se prestó a este proyecto sin pensar un segundo en sí mismo. Porque lo de sexo todos los días del año suena muy bien sementales, pero luego hay que cumplir, TODOS los días.

La primera semana, genial (digo yo, nunca he llegado a esa marca), cada día en una habitación, en una postura, rindiendo a un nivel alto, sobre todo si es verano que con el calor apetece andar desnudo por casa. 
Pero luego llega septiembre, empieza la liga, el frío, el trabajo. Apetecer claro que apetece, pero todos los días, no sé. Después de tener que hacer horas extras para terminar un proyecto, un domingo de esos de sofá y 10 horas de retransmisiones deportivas, un minuto antes del Madrid-Barca, el día 297.

Seguro que es una cosa mía, que el resto sois unos toros, máquinas perforadoras incansables, pero me parece que un año sexual debe hacerse largo, sin días para asuntos propios, vacaciones ni puentes. Sin contar el tema I+D+I, no vas a ofrecer 365 sesiones en la postura del misionero, con “¡sí nena, toma todo!” como banda sonora, habrá que currárselo un poco.


Felicidades a esta pareja y que os dure. Mejor pasarse un año teniendo sexo diario que un año sin tenerlo ni un solo día (de eso sí que sé un rato).

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