Una mujer tiene sexo
todos los días del año como terapia para superar sus complejos (MSN Noticias)
Por fin una noticia alegre, positiva, feliz. Y está
relacionada con el sexo. Será casualidad, todos sabemos (al menos los que somos
gente de bien) que el sexo es algo sucio y pernicioso. Un vicio.
Y la protagonista de la noticia desde luego le ha cogido el
gusto al tema (nunca mejor dicho). Tras 3 embarazos se sentía insegura con su
cuerpo, por lo que llevaba mucho tiempo sin tener relaciones con su marido que ni
siquiera la podía ver desnuda.
Problema personal y de pareja que esta buena mujer decidió
resolver con un método drástico. Nada de refuerzo positivo gradual, terapia
matrimonial, libros de autoayuda. Solución: tener sexo con su marido todos los
días del año.
Como ser vegano y un buen día decidir que durante un año te
alimentarás a base de carne roja de 500 gramos vuelta y vuelta. Un placer
increíble, pero el organismo puede resentirse.
Pero no se quedó ahí, además compartió su experiencia a
través de un blog. Todo muy limpio, no es que pusiera vídeos caseros de su
marido y ella jugando a “El fontanero y su llave inglesa”, ni subiera a
Instagram fotos de los dos enfrente del espejo, de esas que están de moda,
montándoselo a lo perro.
Hay que añadir a su favor que además de cumplir el objetivo,
lo que sin duda habrá ayudado a resolver su problema de autoestima, ha tenido
el detalle de practicar diariamente sexo sin cambiar de pareja. Porque oye,
todos los días retozando con el mismo se puede hacer algo repetitivo, sería
comprensible que la mujer quisiera un poco de variedad, por cambiar
simplemente: nuevas técnicas, posturas distintas, mejores prestaciones. Casi
mejor que no lo hiciera, las comparaciones más que odiosas pueden ser
desalentadoras.
Si ella merece un reconocimiento por su valentía y por las
ganas de mejorar su vida, no debemos olvidar a ese actor secundario, héroe
anónimo para la mayoría, pero no para mí: el marido.
Seguro que todos los lectores masculinos al leer la noticia
habéis pensado lo mismo, “todo un año
mojando sin excusas, sin “esta noche no, me duele la cabeza”, que tío con
suerte, ojalá lo pillara yo, pero con una tía de las del Playboy”.
Ese hombre enamorado, infeliz por no poder disfrutar en
plenitud del amor conyugal por el problema de su mujer, sin dudarlo se prestó a
este proyecto sin pensar un segundo en sí mismo. Porque lo de sexo todos los
días del año suena muy bien sementales, pero luego hay que cumplir, TODOS los
días.
La primera semana, genial (digo yo, nunca he llegado a esa
marca), cada día en una habitación, en una postura, rindiendo a un nivel alto,
sobre todo si es verano que con el calor apetece andar desnudo por casa.
Pero
luego llega septiembre, empieza la liga, el frío, el trabajo. Apetecer claro
que apetece, pero todos los días, no sé. Después de tener que hacer horas
extras para terminar un proyecto, un domingo de esos de sofá y 10 horas de
retransmisiones deportivas, un minuto antes del Madrid-Barca, el día 297.
Seguro que es una cosa mía, que el resto sois unos toros,
máquinas perforadoras incansables, pero me parece que un año sexual debe
hacerse largo, sin días para asuntos propios, vacaciones ni puentes. Sin contar
el tema I+D+I, no vas a ofrecer 365 sesiones en la postura del misionero, con “¡sí nena, toma todo!” como banda
sonora, habrá que currárselo un poco.
Felicidades a esta pareja y que os dure. Mejor pasarse un
año teniendo sexo diario que un año sin tenerlo ni un solo día (de eso sí que
sé un rato).
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