jueves, 29 de agosto de 2013

Por qué ser mediocre si puedes ser superior

Diez claves que separan al hombre superior del mediocre. (Desarrollo personal)
Me encuentro con otra noticia que nos da las claves del éxito. No sé si es que todos los visionarios quedaron un día en una cafetería y acordaron decirnos al resto de la humanidad qué debíamos hacer con nuestra patética vida siguiendo sus instrucciones y alguien dijo “oye, casi que resumimos todas nuestras teorías baratas en 10 puntos, que queda mejor, parece que de verdad decimos algo”.
En este caso, el iluminado de turno nos hace ver cómo podemos convertirnos nosotros, seres mediocres, en seres superiores. Aclarar que ni siquiera es una teoría suya, ha sacado estos puntos del  libro “Hombre Mediocre” del señor José Ingenieros.
1. La personalidad siempre debe ser natural
“El hombre superior tiene su personalidad bien definida, es única e irrepetible”.   Mi personalidad es ecléctica, me comporto según lo que me dicen la tele, mi familia, mis amigos y sobre todo mi Smartphone. Ellos saben lo que es mejor para mí, yo no.
2. Tener ideales y tenerlos bien definidos
“El hombre sin ideales hace del arte un oficio, de la ciencia un comercio, de la filosofía un instrumento, de la virtud una empresa, del placer un sensualismo”.
Un poco pesado se está poniendo este señor con la definición, más que vender una teoría, parece que quiera vendernos un televisor full HD. Supongo que vivirá de la herencia familiar o de haberse casado con una millonaria, de otra manera me temo que por muy elevado que fuera su arte, para comer lo tendría que convertir en un oficio. Lo mismo el hombre superior no necesita comer para vivir. Si es así, tampoco necesitará el sensualismo del placer, con el gustito que da. Está claro que soy un hombre de lo más mediocre.
3. No temer al cambio
Los cambios son buenos, necesarios. Pero eso sí, con calma. Una cosa es no tener miedo a cambiar y otra ser un temerario de los cambios. ¿Tienes un problema de higiene personal?. Un mes te lavas las manos, el siguiente las piernas, luego el cuerpo y a los seis meses pruebas a ducharte. Si el organismo resiste, vas haciendo lo de las duchas cada vez con más regularidad hasta alcanzar tu objetivo: una vez a la semana. Todos notarán el cambio y lo agradecerán.
4. Dejar huella en el tiempo
“La medida social del hombre está en la duración de sus obras: la inmortalidad es privilegio de quienes las hacen supervivientes a los siglos y por ellas se mide
Está claro: el ser superior es un cabrón con pintas. Para que te recuerden millones de personas durante siglos. Dictador, ladrón de guante blanco con cuentas millonarias en paraísos fiscales o político corrupto son las mejores opciones.
5. No creernos dueños de una verdad universal
Debemos tener personalidad, creer que somos capaces de hacer cualquier cosa, sentirnos únicos, especiales, pero tener en cuenta la opinión de los demás, de los mediocres. Oiga, si soy superior no voy a escuchar a esa escoria mediocre. Un poco de coherencia.
6. Conocer nuestras fortalezas y reconocer nuestras debilidades
Perdone, me está empezando a parecer usted un poco moñas señor superior. ¿Antes de gurú de los mediocres no sería guionista de “Médico de familia”?.
7. No tener miedo a equivocarnos o a lo desconocido
Claro que sí, si tienes un sueño y luchas por él, se hará realidad. Es lo que hacen los pederastas, cómo en el mundo occidental está feo lo suyo se van a Tailandia que por un precio razonable nadie les mira mal. Total, los menores de allí no son como los nuestros, no podrán ser abogados o algo de provecho.
8. Poseer una opinión propia.
“No esperar a escuchar a los demás para poder formarnos un juicio”
¿No decía que no estamos en posesión de la verdad universal?. En mi opinión, o nos está tomando el pelo o el que toma algo en cantidades excesivas es usted.
9. No correr tras el éxito económico
Lo que decía. Este elemento vive de alguien. Si no sería el primero que correría detrás del dinero, como todos.
10. No minimizar la opinión de los jóvenes
Aquí sí amigo, coincidimos. Escucha a los jóvenes y si alguno tiene una buena idea, aprovéchate de su ingenuidad, se la robas y te haces rico. Mira, es una forma de alcanzar el éxito económico sin necesidad de correr.

No sé vosotros, pero a mí este decálogo me ha generado más dudas de las que tenía. Con lo seguro que he estado toda mi vida de ser un tipo mediocre, ahora no tengo claro lo que me diferencia de un ser superior.

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